La conquista del Cielo en la Nueva Era Espacial

La conquista del Cielo en la Nueva Era Espacial

Hasta 1970 China no puso su primer satélite en el espacio: el Dong Fang Hong I. Era el 24 de abril de 1970. En los primeros días de enero de 1959, hace 60 años, La Luna I, sonda soviética, fue la primera nave que se acercó a la Luna. Y en estos primeros días del año 2019 la sonda china Chang’e 4 aterrizó con éxito en el en lado oscuro de la Luna. No cabe duda que desde los tiempos inmemoriables el hombre ha tenido anhelo de Cielo y que, a día de hoy las personas, empresas y países más poderosos del planeta se han lanzado a la conquista del Cielo en la Nueva Era Espacial.

 

Dong Fang Hong I

Dong Fang Hong I. Fuente imagen: http://radenko-milak.blogspot.com/2013/

 

Este periodo temporal en el que nos hemos adentrado ha sido bautizado por los científicos como el de la Nueva Era Espacial. En la Vieja Era Espacial, la de la Guerra Fría, el 24 de junio de 1947 supuso un antes y un después: el piloto comercial Kenneth Arnold persiguió a una astronave que desapareció al instante de su vista a una velocidad inaudita a la que se le dio el nombre de UFO. La Fuerza Aérea estadounidense (USAF) puso en marcha entonces una iniciativa secreta, con el nombre en clave «Proyecto Grudge», que en 1952 se revitalizó como «Proyecto Blue Book».  Allí, los científicos analizaron más de doce mil avistamientos de ovnis.

 

Kenneth Arnold UFO

Dibujo realizado por Kenneth Arnold. Fuente imagen: Wikipedia

 

«Aquel brillantísimo destello, así tan potente como una luz de arco, procedía de un grupo de objetos que estaban a lo lejos, hacia el norte del monte Rainier y en la zona del monte Bajker, que está casi en línea con el monte Rainier y el Monte Adams. Vi una hilera de extrañas aeronaves que se aproximaban al monte Rainier con gran rapidez… Cuando terminaron de sobrevolar Goat Ridger, el segundo a partir del final pareció volver su parte superior hacia mí. Creo que esta es la expresión más adecuada, y entonces pude ver que el objeto no era redondo. A juzgar por las maniobras que efectuaban, pensé que si hubiese seres humanos en ellos, hubieran quedado hechos picadillos al primer viraje, porque aquellos aparatos volaban muy deprisa y de una manera muy caprichosa; por el modo como cambiaban de dirección casi instantáneamente, la fuerza centrífuga debía ser terrorífica». Este es un extracto de las palabras de Arnold en el Internacional UFO Congress.

Un mes más tarde un granjero de la región de Roswell, en Nuevo México, descubrió una mañana en su rancho, al despertar, los restos dispersos de una extraña máquina que no había visto jamás. Se armó tal revuelo que las autoridades estadounidenses acabaron ocultando la verdadera naturaleza del suceso. ¿Cayó o no una astronave en suelo mexicano el 10 de julio de 1947? Sin duda. Las evidencias son irrefutables. Sin embargo, la CIA, la prensa y Hollywood trabajaron juntos para desprestigiar las investigaciones científicas que estaban demostrando la evidencia de su procedencia interestelar.

 

Avistamiento OVNI Nuevo México

Fuente imagen: http://ovnisencorrientes.blogspot.com/2018/

 

El presidente Trump ha comprendido que el futuro económico de la Tierra va a estar en el Cosmos y por ello está impulsando el trabajo de la NASA. Gran parte del «Make America Great Again» depende de proyectar poder a través del espacio. Tan es así que el 11 de diciembre del 2017 firmó una Directiva de Política Espacial que ordena a la NASA regresar al satélite natural de nuestro planeta, así como alcanzar un nuevo destino: Marte.

El fuerte espíritu competitivo y de control de las sociedades impulsan sin freno al antiguo establishment norteamericano de la Guerra Fría a situarse los primeros, pero el mundo está cambiando y los ciudadanos, así como los jóvenes empresarios, ya no soportan los secretos. Por su parte, China, India y Rusia se han marcado el mismo objetivo. Pero no solo hablamos de países, también de empresas. Como informa el Diario Expansión el 15 de diciembre del 2018, «el espacio es un territorio cada vez más interesante para las empresas privadas. Un informe de BoA Merrill Lynch cifra en 2,7 billones de dólares el potencial de esta actividad en los próximos 30 años y asegura que 16 de las 500 mayores fortunas del mundo ya invierten en estos negocios. Lo hacen Bill Gates (Kymeta), Mark Zuckerberg (Seti), Larry Page (Planetary Resources) o Elon Musk (SpaceX), aparte del propio Bezos».

Estados Unidos, China, India, Rusia… ¿Quién se convertirá en el primer Cristóbal Colón de las galaxias?

descenso-Inanna

Inanna, la reina del Cielo y del Inframundo

Antes de que el Imperio acadio de Sargón dominara toda Mesopotamia a mediados del III milenio a. C. y sus divinidades supremas se masculinizaran, las deidades primigenias de Sumer eran femeninas. En todos los mitos ancestrales, ellas sostenían las columnas del Cielo que tienen su base en la Tierra.

Las primeras representantes de las divinidades del Cosmos en la Tierra fueron mujeres, titulares del Amor, la Fertilidad y la Guerra. Las diosas celestiales las iniciaron en los misterios confiándoles sus secretos. La deidad sumeria Inanna fue una de ellas. Era la gobernante, patrona y protectora de una de las primeras ciudades que se construyeron en el planeta: Uruk.

 

 

Uruk yació a orillas del Éufrates y desde ahí propagó su cultura e influencia por toda Mesopotamia, convirtiéndose en el primer y más importante centro humano del mundo. De acuerdo con la lista de reyes sumerios, Uruk fue fundada por Enmerkar, el cual construyó el Eanna, templo dedicado a la diosa Inanna. En el Templo de Eanna se encuentran las primeras tablillas de escritura conocidas por el hombre.

La organización social en Uruk era un matriarcado donde la sacerdotisa y señora del lugar tenía la autoridad y la capacidad de distribuir los bienes y la ley. La diosa-sacerdotisa más poderosa de Sumeria fue Inanna, que en lengua sumeria significa «Reina del Cielo», diosa sumeria del amor y de la fertilidad. Existen cientos de tablillas con cantos y poemas en su honor como, por ejemplo, esta escrita por Enjeduana, una sacerdotisa, hija de Sargón:

“Señora de gran corazón

Reina ávida de batalla,

Dicha de los Annuna

Hija mayor de la Luna

En todas las tierras soberana

Torre entre grandes gobernantes

Reina de obras excepcionales

Ella reúne los me

Del cielo y de la tierra

Rebasa al gran An”

 

 

Según cuenta la leyenda, Inanna engañó al dios de la cultura, Enki, que era adorado en la ciudad de Eridú, para que le diera el los Mes (documentos o tablillas que tenían los planos de la civilización;. representaban todo, desde nociones abstractas como la victoria, el consejo y la verdad hasta tecnologías como la tejeduría, la escritura y construcciones sociales como la ley, los oficios sacerdotales, la monarquía o incluso la prostitución. Garantizaban poder sobre, o posiblemente existencia a, todos los aspectos de la civilización, tanto positivos como negativos.

Una de las razones por las que Innana es muy conocida es por su descenso al inframundo. El mito del descenso de la diosa Inanna al inframundo constituye uno de los principales ciclos literarios mesopotámicos y se conoce bajo varios nombres, destacando los de Viaje de Inanna a los Infiernos y Viaje de Inanna al País sin Retorno. La historia cuenta la llegada a Erkalla de Inanna con motivo de la muerte de su esposo Dumuzi. Sin embargo, la versión acadia sugiere que Inanna, odiándolo, le entregó a los demonios. El poema cuenta también el asalto al infierno, gobernado por Ereshkigal, de Nergal, ayudado por Ea, y termina con el matrimonio y reconciliación de ambos. Podréis ampliar esta información en esta página web.

Innana, pues, había viajado al Inframundo para adquirir los misterios y los poderes de la muerte y del renacimiento, y de allí volvió convertida en la diosa del Cielo, de la Tierra y del Inframundo. Miles de años después, los cristianos cantan a la Virgen María, la madre de Jesús, usando los mismos epítetos que aparecen en los himnos dedicados a Inanna, como «Reina del Cielo y de la Tierra», «Estrella de la Mañana» o «Puerta del Cielo». De hecho, Ana es la abuela de Jesús en el Evangelio apócrifo de Santiago. En sumerio, Ana significa «Cielo» e In, «señora» o «señor», indicando el rango de quien ostenta el máximo poder del gobierno de una ciudad o un templo.

 

 

Innana, diosa del amor, la fertilidad y la guerra, está asociada con el planeta Venus, estrella de la mañana y del anochecer. Su símbolo es una estrella de ocho puntas y su animal asociado es el león.

Para conocer más sobre Innana y otras diosas portadoras del conocimiento te invito a descubrir Hijos del cielo: Las huellas del cosmos en la cultura humana, mi última obra publicada con el sello editorial Martínez Roca.

 

Portada Hijos del Cielo

 

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